Corrupción em los países de CASA

 

Corrupción em los países de CASA

Compromisos asumidos

La Convención Interamericana Contra la Corrupción (1996)1 insta a los Estados de CASA que la han ratificado a implementar normas de conducta para un desempeño correcto, honrado y adecuado de las funciones públicas.

Entre los principales compromisos asumidos se encuentran: la instrucción del personal a fin de garantizar el adecuado entendimiento de sus responsabilidades y de las normas éticas, la creación de un sistema de declaración de la hacienda pública, los activos y pasivos y la garantía de publicidad, equidad y eficiencia en las contrataciones.

La Convención prevé la protección de los denunciantes de casos de corrupción, la creación de órganos de control superior y la participación de la sociedad civil y de las ONGs en la lucha contra la corrupción. Los Estados Parte se han manifestado en contra de los sobornos trasnacionales por parte de personas físicas o empresas para que funcionarios cumplan con su misión, el enriquecimiento ilícito y los beneficios tributarios favorables a cualquier persona física o jurídica por fuera de la ley.

Cumplimiento de los compromisos

El Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional del 2006 permite tener una idea general de los países de CASA en esta área. En el ranking de corrupción mundial las posiciones sudamericanas han sido las siguientes (de menor a mayor corrupción): Chile (20), Uruguay (28), Colombia (59), Brasil y Perú (70), Surinam (90), Argentina (93), Bolivia (105), Paraguay (111), Guyana (121), Ecuador y Venezuela (138)2.

Para realizar un análisis más minucioso de la situación regional de corrupción, hemos tomado en consideración los 6 indicadores de gobierno (WDI por sus siglas en inglés) del Banco Mundial para 1996 (año de la Convención) y para el 2005 (último dato disponible)3.

El primer indicador, Voice and Accountability, mide la selección de gobierno, la libertad de expresión, de asociación y de prensa. El deterioro en este sentido puede verse en Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador y Guyana, aunque el caso más significativo es el de Venezuela. Por el contrario, Brasil, Chile, Paraguay, Surinam y Uruguay avanzaron en los resultados de este indicador y el caso más relevante es el de Perú.

El segundo, Political Stability/no violence, mide la percepción de probabilidad que el gobierno será desestabilizado o derrocado a través de medios violentos o inconstitucionales, incluyendo violencia y terrorismo. Colombia está próxima a no cumplir en absoluto con este indicador. Bolivia presenta el mayor deterioro en el período analizado y Chile el mayor avance.

El tercer indicador, Government Effectiveness, mide la calidad de los servicios públicos, la del servicio civil y el grado de independencia de presiones políticas, la calidad de las formulaciones de políticas e implementación y la credibilidad del gobierno en su compromiso con esas políticas. El mayor deterioro es el argentino y el mayor avance es el de Surinam.

En cuarto lugar, Regulatory Quality mide la habilidad del gobierno de formular e implementar políticas y regulaciones que permitan y promuevan el desarrollo del sector privado. Éste indicador es el que presenta uno de los mayores deterioros en la región, cuyas únicas dos excepciones son Brasil y Surinam, ambos con avances poco significativos.

Surinam vuelve a ser la excepción junto con Chile (aunque este último mínimamente) en el indicador Rule of Law, que mide la calidad del “enforcement” (aplicación) de los contratos, de la policía y las cortes así como la posibilidad de crimen y violencia. Argentina y Guyana presentan los mayores retrocesos en este sentido.

Por último, el Control of Corruption mide el grado en que el poder público es ejercido en beneficio personal, incluyendo el robo y las grandes formas de corrupción, así como la captura del Estado por parte de elites e intereses privados. El mayor control de la corrupción en la región lo ejerce Chile, para ambos años analizados. Paraguay es el país de CASA que más ha disminuido este control, llegando a un nivel casi nulo. Colombia es el país que más ha avanzado en este sentido.